Ayer por la mañana nos acercamos a Alquézar, y bajamos hacia el rÃo Bero. Avanzamos algo a contracorriente, y a unos 15 minutos ya no se divisaban turistas. Encontramos una poza ideal, con una roca para dar algún salto. Allà comimos, una siesta, otro chapuzón, y de vuelta para casa.
Con esta entrada retomo la actividad en el blog, y espero que sea constante.
